Antes de empezar cualquier obra conviene tener claro cómo se va a trabajar: cuándo se visita la vivienda, qué se decide en cada etapa y cuánto puede durar cada fase. Esta página resume el orden habitual de una reforma con AL Diseño Interiores, desde la primera medición hasta la entrega de llaves.
Desde la primera visita hasta la entrega de llaves, cada fase tiene un plazo claro y un responsable. Así sabes qué esperar y cuándo, sin sorpresas de última hora.
Medimos cada estancia, revisamos instalaciones existentes y confirmamos el estado de paredes, suelos y carpintería. Con esos datos ajustamos el presupuesto por metro cuadrado y definimos el alcance real de la obra.
Cerramos la paleta cromática, elegimos suelos y revestimientos sostenibles, y pedimos los plazos de entrega a los proveedores. Si algún material tarda más de lo previsto, lo detectamos antes de empezar a demoler.
Retiramos revestimientos viejos, abrimos rozas para electricidad y fontanería, y nivelamos superficies. Es la fase más ruidosa, pero también la que define si el resto de la obra avanza sin retrasos.
Colocamos cableado LED, tuberías, yeso y albañilería. Aquí se resuelven los detalles de distribución que luego no se ven: cajas de conexiones, puntos de luz y desagües bien ubicados.
Pintamos, instalamos carpintería, sanitarios y grifería, y hacemos la limpieza de obra. Antes de entregar las llaves, recorremos cada espacio contigo para revisar que todo coincida con lo acordado.
Desde la primera consulta hasta la entrega de llaves: así organizamos cada fase para que sepas qué esperar y cuándo.
Agendamos una visita al inmueble para medir, fotografiar y revisar instalaciones. En el mismo encuentro definimos el alcance de la reforma y detectamos limitaciones estructurales que condicionan el proyecto.
Con el relevamiento en mano, preparamos una propuesta con distribución, paleta cromática y materiales sugeridos. El presupuesto se desglosa por metro cuadrado y por partida, sin costos ocultos.
Coordinamos el calendario de obra con proveedores y oficios. Definimos plazos reales, días de ruido permitidos y logística de materiales. Te entregamos un cronograma con hitos verificables.
La obra avanza por etapas: demolición, instalaciones, revestimientos y terminaciones. Hacemos controles semanales y te enviamos un parte con fotos y avances para que no dependas de visitas presenciales.
Antes de la entrega, recorremos la obra juntos para revisar detalles de pintura, herrajes y terminaciones. Corregimos lo que quede pendiente y te entregamos el manual de mantenimiento de los materiales instalados.